El proceso de prefabricación en la construcción de edificios, aunque también es aplicable a otros sectores, se centra en ensamblar diferentes partes de la estructura en una unidad de fabricación, para luego trasladar estos subconjuntos al sitio de construcción. Los componentes preconstruidos se diseñan con medidas y distribuciones específicas, lo que significa que cualquier cambio, como agregar un fregadero adicional o ampliar algunos centímetros la entrada, puede requerir una remodelación considerable. Por eso, es esencial que la planificación y el diseño de proyectos prefabricados se realicen con sumo cuidado y precisión.
El hormigón es altamente eficaz en la absorción de impactos extremos, lo que le permite resistir fuerzas de alta presión con notable solidez. En los elementos de hormigón prefabricado, el refuerzo integrado es responsable de absorber las fuerzas de tracción que se generan. Esta combinación entre la resistencia a la compresión del hormigón y la capacidad del refuerzo para soportar tracción (hormigón armado) garantiza una protección óptima frente a cargas elevadas.Asimismo, las conexiones entre los distintos elementos de hormigón prefabricado son cruciales, ya que deben soportar fuerzas de empuje y cortante, además de otras cargas que puedan presentarse.
El aislamiento térmico y acústico es un aspecto fundamental en las casas prefabricadas. Para garantizar su efectividad, debe adaptarse a las condiciones climáticas específicas de la región donde se implementará. Omitir este paso esencial podría comprometer completamente el propósito del aislamiento.El techo desempeña un papel clave en la eficacia del aislamiento térmico, ya que es la zona con mayor pérdida de calor en una vivienda. Por esta razón, los techos deben ser la prioridad al planificar el aislamiento térmico. Para este fin, se utiliza comúnmente lana de vidrio de alto rendimiento, un material fabricado a partir de vidrio fundido. La lana de vidrio se emplea en techos de casas prefabricadas, cavidades de ascensores, distintos tipos de techos, paredes interiores, y en tuberías que requieren aislamiento tanto térmico como acústico.
El ruido y el sonido pueden tener un impacto significativo en nuestro bienestar. Gracias a la incorporación de soluciones tecnológicas innovadoras, la construcción especializada de muros exteriores e interiores, y el uso de materiales naturales en el diseño de viviendas, garantizamos una protección acústica de alta calidad que mejora el confort y la calidad de vida. Las casas de Jelovica son un excelente ejemplo de estas soluciones, ofreciendo paredes interiores básicas con un aislamiento acústico superior a 46 dB, y opciones avanzadas que alcanzan más de 66 dB.La combinación de paneles de cemento y yeso de distintas densidades contribuye a una mayor absorción del sonido, mejorando aún más el aislamiento acústico de las construcciones prefabricadas de madera. El aislamiento de las paredes divisorias también se ve influenciado por factores como la transmisión lateral de sonido y el sonido que atraviesa los paneles de suelo o techo. Para mitigar estos efectos y optimizar el aislamiento, utilizamos materiales aislantes adicionales que minimizan la transmisión sonora a lo largo de la estructura de los tabiques.
La construcción modular ofrece la ventaja de ser fácilmente desmontable y reubicable en distintos sitios, lo que contribuye a una notable reducción en la demanda de materias primas, minimiza el consumo de energía y optimiza los tiempos de construcción. Además, este enfoque proporciona una gran flexibilidad en el diseño de las estructuras, ofreciendo un sinfín de posibilidades creativas.Gracias a su versatilidad, las unidades de construcción prefabricadas pueden adaptarse a diferentes entornos. Su estética neutra permite integrarse armoniosamente en casi cualquier tipo de edificio, asegurando una apariencia coherente y adaptable.
Las empresas de construcción se encargan de trasladar las unidades completas al sitio final, donde también se lleva a cabo la instalación y la entrega de los edificios a sus nuevos propietarios. Este método elimina la necesidad de materiales de construcción tradicionales, ya que las piezas ensambladas fuera del sitio generan significativamente menos desperdicio. Al fabricar las materias primas fuera del sitio y enviarlas parcialmente ensambladas, la prefabricación reduce tanto los costos de mano de obra como los de materiales.Aunque históricamente la prefabricación fue vista como un método de desarrollo de baja densidad, su relevancia ha ido en aumento, especialmente en el sector de la construcción comercial. Los ingenieros civiles son los principales usuarios de esta técnica, ya que permite la fabricación y transporte de grandes cantidades de hormigón premontado y secciones de acero, optimizando así los procesos en los proyectos de construcción.
Las casas prefabricadas no requieren un mantenimiento adicional significativo. En términos generales, necesitan el mismo tipo de mantenimiento que cualquier vivienda construida con métodos tradicionales. Además, los materiales utilizados en la construcción de casas prefabricadas son más modernos y resistentes, lo que contribuye a su durabilidad a largo plazo. Esta preocupación probablemente surge de las casas de madera antiguas, que sí requerían inversiones regulares de tiempo y dinero para su mantenimiento anual.
Afortunadamente, esta pregunta sobre las casas prefabricadas es cada vez menos común. Las casas prefabricadas son tan seguras como cualquier construcción tradicional, ya que están diseñadas y construidas conforme al CTE (Código Técnico de la Edificación). Además, el proceso de construcción se lleva a cabo en fábrica, lo que garantiza una mayor calidad tanto en la ejecución como en los acabados. Esto brinda al comprador la certeza de que estas viviendas cumplen con todas las normativas de seguridad y estabilidad, igual o incluso con más garantías que las casas tradicionales.
La principal diferencia entre la construcción modular y la convencional radica en el proceso de construcción. Un edificio modular se construye en un entorno controlado en fábrica, mientras que una construcción convencional se realiza directamente en el sitio, después de verter los cimientos. Los edificios modulares se entregan en secciones prefabricadas, conocidas como módulos, que son transportados al sitio mediante camiones de plataforma y remolques.Una de las grandes ventajas de la construcción modular es el tiempo de ejecución, ya que la preparación del sitio y la producción de los módulos pueden llevarse a cabo de manera simultánea. Esto permite una reducción considerable en los plazos de entrega, en comparación con la construcción convencional.
¡No! Existe un mito erróneo de que los materiales utilizados en la construcción modular son más baratos, más livianos y, por lo tanto, menos resistentes. Si bien en el pasado esto pudo haber sido cierto, hoy en día la industria modular produce edificios con materiales como ladrillo, acero y hormigón, todos diseñados para un uso permanente. Estos materiales son tan resistentes y de alta calidad como los utilizados en la construcción tradicional.De hecho, los módulos prefabricados suelen ser diseñados con un mayor nivel de precisión y consistencia, ya que el proceso se realiza en un entorno controlado, lo que mejora significativamente la calidad y la durabilidad de la construcción.